Kumbha Mela

“LOS RÍOS DE LA FE”

La India conforma uno de los territorios de mayor religiosidad del planeta. Es también un país conocido por la gran y variada cantidad de población que lo habita. Cuando estos dos elementos se juntan se produce el KUMBHA MELA: la celebración espiritual más grande del mundo. El Kumbha Mela es un espectáculo que asombra a nativos y a extranjeros, que resulta en gran parte incomprensible para muchos, y que traspasa los límites de lo que en la vida entendemos habitualmente por religioso.

Según cuenta una leyenda hindú, en tiempos pasados, los DEVAS (dioses) y los ASURAS (demonios), forjaron grandes alianzas para fabricar y poseer el AMRITA o líquido de la inmortalidad. Cuando finalmente uno de los dioses apareció con el KUMBHÁ (el cántaro que contenía el líquido inmortal), los demonios se lo arrebataron, huyeron y lo escondieron. Durantes doce días y doce noches, el equivalente a doce años humanos, Devas y Asuras combatieron por la posesión del cántaro, y durante el combate, algunas gotas del Amrita cayeron en las ciudades de Praiag, Hardwar, Ujjain y Nasik, hoy consideradas ciudades sagradas por los hindús. Por este motivo, cada ciclo de doce años, se celebra en una de estas ciudades sagradas, el llamado Kumbha Mela o fiesta del cántaro, a la que acuden masivamente millones de peregrinos llegados de todos los rincones del país, o de cualquier otra parte del mundo, para tomar los baños sagrados en el SÁNGAM, un pequeño lago en el que se unen los tres ríos considerados sagrados por los hindús: el Ganges, el Yamuna y el Sarásvati.

     

Los baños sagrados en el Sángam o Triveni, unidos a las plegarias y demás ritos espirituales, resultan según las escrituras hindúes, un gesto de gran piedad religiosa, además de una excelente purificación para el devoto, que puede llevarle incluso al Moksha o liberación espiritual. No es pues de extrañar, que a lo largo de los más de treinta días que dura la Kumbha Mela, los peregrinos abarroten las aguas de los tres ríos sagrados a la búsqueda de su paz espiritual.

         

La mayoría de asistentes son campesinos llegados de cualquier entorno rural del país. Pueden llegar por cualquier medio de transporte, tren, autobús, camión, o incluso en el remolque de un tractor. La experiencia de poder participar en un acontecimiento tan especial, será para ellos una prueba que marcará un hito en sus vidas. También llegarán peregrinos de las grandes ciudades, comerciantes, personas con carrera universitaria, gente de la élite económica, la Kumbha Mela servirá como punto de unión entre todos los seres humanos que acuden, sin distinción de sexo, raza o condición social.

             

No es fácil comprender algunos de los rituales y conceptos de culturas diferentes a la nuestra. En algunos casos pueden parecernos absurdos e irracionales, incluso supersticiosos. Es lo que se conoce en antropología como insider-outsider. Nosotros como outsiders, acudimos a la Kumbha Mela como turistas u observadores ajenos, en algunos casos a la búsqueda de experiencias exóticas. Los insiders acuden como auténticos peregrinos, con una visión que les permite contemplar los hechos desde dentro, como auténticos devotos, que puedan llegar a entender el significado espiritual profundo de la tradición.

               

Pero los grandes protagonistas de la Kumbha Mela son los Sadhus, ascetas o monjes vestidos generalmente de color naranja, dedicados a la meditación, que pertenecen a diferentes órdenes monásticas, y la mayoría apartados del mundo, viviendo habitualmente en sus cuevas del Himalaya. Hay Sadhus de todos los aspectos y condición social. Los hay con la cabeza afeitada, desnudos, con grandes melenas enmarañadas, mediáticos, de alto nivel social, algunos de gran sinceridad y espiritualidad, y otros farsantes y granujas que se aprovechan de la credulidad de la gente. Pero para los peregrinos que acuden a la Kumbha Mela, no hay nada tan gratificante como ver, escuchar y recibir los consejos de estos auténticos guías espirituales.

               

Los tres rituales sagrados para los peregrinos que asisten a la Kumbha Mela son: el Mundana o ritual de raparse completamente el pelo, el Dana o ritual de ofrecimiento de un presente, y el Snana o ritual del baño. Pero sin duda, el momento más esperado para todos,  es uno de los tres días en los que se celebra el baño sagrado real en el Sángam o Shahi Snana. Durante esos días, determinados por razones astronómicas y astrológicas, los Sadhus se dirigen hacia un lugar especial del Sángam en grandes, majestuosas y sonoras procesiones, acompañados de sus Nagas, discípulos y demás séquito, y a la vista de los peregrinos que se amontonan para verlos desfilar, acercarse a ellos para recibir su bendición o poder siquiera rozar sus ropas.

               

Tras el baño sagrado los rituales de purificación continúan. El más importante es el de la ceniza, en la que los sadhus se embadurnan todo el cuerpo con ella, y en multitud y comunión, regresan todos juntos en procesión, a sus tiendas en los respectivos campamentos. El espectáculo de estas procesiones es majestuoso. Desnudos, compartiendo su religiosidad y su fe, ahora convertida en fiesta y celebración, todos regresan a pie, como peregrinos a su morada.

               

La Kumbha Mela toca a su fin. Los sadhus se recogen en sus tiendas durante unos días más, los peregrinos van preparando su marcha. Todos regresarán a su vida cotidiana tras haber purificado sus cuerpos y sus almas en los ríos de la fe.

   

© gabriel brau gelabert (2013)



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